Sentencia del Tribunal de Justicia de las
Comunidades Europeas de 14 de septiembre de 2004
Condena a España por incumplir las normas de seguridad en el trabajo
El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas condena a España por haber
incumplido las obligaciones contenidas en la Directiva Europea 89/655/CEE (en su
versión modificada) del Consejo, de 30 de noviembre de 1989, relativa a las
disposiciones mínimas de seguridad y de salud que se deben asumir para la
utilización por los empleados de equipos de trabajo en el desarrollo de sus
labores.
Es necesario recordar que ya en 1996 el Tribunal de Justicia dictó sentencia por
incumplimiento de tales deberes al no haberse adoptado, dentro del plazo
señalado para ello, las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas
necesarias para dar cumplimiento a la Directiva en cuestión. En el mes de agosto
de 1997 las autoridades españolas enviaron a la Comisión el texto del Real
Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecían las disposiciones
mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los
equipos de trabajo. En dicha norma se establecía un período de adaptación
adicional de doce meses, más otro posterior de cinco años que se añadía al
primero, para los equipos de trabajo que ya estaban a disposición de los
trabajadores con anterioridad al 27 de agosto de 1997.
Para la Comisión, tales ampliaciones del plazo constituyen el argumento
principal de sus alegaciones ya que la Directiva no menciona en ningún momento
la posibilidad de aplicar nuevos plazos de adaptación para determinados equipos
que ya estén en servicio.
El Gobierno español, en cambio, responde que no ve la necesidad de que la
Comisión mantenga sus imputaciones puesto que los planes de que se trata los de
puesta en conformidad contenidos en el Real Decreto 1215/1997 dejaron de tener
efectividad el 27 de agosto de 2003, ya que el plazo adicional máximo para
llevarlos a cabo era de cinco años y había expirado en dicha fecha. Asimismo,
España alegó que la aprobación de mencionados planes no debía interpretarse como
la concesión de un plazo adicional a las empresas españolas para el cumplimiento
de la Directiva y sí como la adopción de medidas de prevención especiales
durante el período de adaptación del equipo de trabajo que garantizarían a los
trabajadores un nivel de seguridad equivalente al exigido por el Real Decreto y,
en consecuencia, al exigido por la Directiva.
Según reiteradas resoluciones del Tribunal de Luxemburgo, la existencia de un
incumplimiento debe ser determinada en función de la situación del Estado
miembro afectado tal y como éste se presentaba al final del plazo fijado en el
dictamen motivado sin que los cambios ocurridos con posterioridad puedan ser
tomados en cuenta por el propio Tribunal de Justicia. Incluso en el caso de que
haya cesado el incumplimiento después de tal plazo, el órgano judicial declara
que subsiste un interés en que continúe el procedimiento para sentar las bases
de la responsabilidad en que un Estado miembro pueda incurrir en relación con
aquellos que han visto lesionados o afectados sus derechos por el citado
incumplimiento.
En el presente supuesto consta que el día 1 de septiembre de 2002, fecha del
plazo fijado en el dictamen motivado, el régimen de los planes de puesta en
conformidad aún no había expirado. Por tanto el Tribunal de Justicia de las
Comunidades Europeas se limita únicamente a examinar si en esa fecha el régimen
existente era conforme con las obligaciones que incumbían a España respecto a la
Directiva y ha llegado a la conclusión de que concurre incumplimiento al carecer
el Real Decreto de precisión en relación con la adaptación del Derecho a las
disposiciones mínimas de la Directiva europea.
Sentencia
1. Mediante su demanda, la Comisión de las Comunidades Europeas solicita al
Tribunal de Justicia que declare que el Reino de España ha incumplido las
obligaciones que le incumben en virtud de los artículos 10 CE y 249 CE y del
artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655/CEE del Consejo, de 30
de noviembre de 1989, relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y de
salud para la utilización por los trabajadores en el trabajo de los equipos de
trabajo (segunda Directiva específica con arreglo al apartado 1 del artículo 16
de la Directiva 89/391/CEE) (DO L 393, p. 13), en su versión modificada por la
Directiva 95/63/CE del Consejo, de 5 de diciembre de 1995 (DO L 335, p. 28; en
lo sucesivo, "Directiva 89/655 modificada"), al establecer en la disposición
transitoria única, apartado 1, del Real Decreto n.º 1215/1997, de 18 de julio de
1997 (BOE n.º 188, de 7 de agosto de 1997, p. 24063; en lo sucesivo, "Real
Decreto"), por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y
salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, un
período de adaptación adicional para los equipos de trabajo que ya estaban a
disposición de los trabajadores en la empresa o el establecimiento antes del 27
de agosto de 1997.
Marco jurídico
Normativa comunitaria
2. El artículo 4, titulado "Normas relativas a los equipos de trabajo", de la
Directiva 89/655 dispone:
"1. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 3, el empresario deberá obtener
y/o utilizar:
a) equipos de trabajo que, habiendo sido puestos por primera vez a disposición
de los trabajadores en la empresa y/o el establecimiento después del 31 de
diciembre de 1992, satisfagan:
i) las disposiciones de cualquier directiva comunitaria pertinente aplicable;
ii) las disposiciones mínimas previstas en el Anexo, en la medida en que ninguna
otra directiva comunitaria sea aplicable o que sólo lo sea parcialmente;
b) equipos de trabajo que, puestos ya a disposición de los trabajadores en la
empresa y/o el establecimiento el 31 de diciembre de 1992, satisfagan las
disposiciones mínimas previstas en el Anexo, a más tardar cuatro años después de
dicha fecha.
[…]"
3. El anexo de la Directiva 89/655, titulado "Disposiciones mínimas contempladas
en el artículo 4, apartado 1, letra a), inciso ii), y letra b)", prevé:
"1. Observación preliminar
Las obligaciones previstas por el presente Anexo sólo se aplicarán respetando
las disposiciones de la presente Directiva y cuando el riesgo correspondiente
exista para el equipo de trabajo.
2. Disposiciones mínimas generales aplicables a los equipos de trabajo
[…]
3. Disposiciones mínimas adicionales aplicables a los equipos de trabajo
específicos contempladas en el apartado 1 del artículo 9 de la Directiva."
4. Con arreglo al artículo 9, apartado 1, de la Directiva 89/655:
"La inclusión en el Anexo de disposiciones mínimas adicionales aplicables a
equipos de trabajo específicos, contemplados en el punto 3 del Anexo, se
adoptará por el Consejo con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 118
A del Tratado."
5. El artículo 10, apartado 1, de la Directiva 89/655 prevé:
"Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias
y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente
Directiva a más tardar el 31 de diciembre de 1992. Informarán de ello
inmediatamente a la Comisión."
6. Según el considerando cuarto de la Directiva 95/63, que modificó la Directiva
89/655, "es importante que los Estados miembros tomen medidas para facilitar la
aplicación por las empresas, en particular por las pequeñas y medianas empresas,
de las disposiciones de la presente Directiva; que tales medidas podrán incluir
acciones de formación y de información adaptadas a las especificidades de los
diversos sectores económicos".
7. El anexo I de la Directiva 95/63 dispone:
"El Anexo (que pasa a ser el Anexo I) de la Directiva 89/655/CEE quedará
modificado como sigue:
1) Se completará la observación preliminar con el párrafo siguiente:
"Las disposiciones mínimas que a continuación se enumeran, en la medida en que
se apliquen a los equipos de trabajo que ya estén en servicio, no requieren
necesariamente las mismas medidas que los requisitos fundamentales relativos a
los equipos de trabajo nuevos.”
[…]"
8. El anexo I, punto 3, de la Directiva 89/655 modificada contiene una lista de
las disposiciones mínimas adicionales aplicables a los equipos de trabajo
específicos.
9. El artículo 1, número 1, letras a) y b), de la Directiva 95/63 modificó el
artículo 4 de la Directiva 89/655 del siguiente modo:
"a) en el inciso ii) de la letra a) y en la letra b) del apartado 1, se
insertará la cifra "I” tras los términos "en el Anexo”;
b) se añadirá la siguiente letra en el apartado 1:
"c) sin perjuicio del inciso i) de la letra a) y no obstante lo dispuesto en el
inciso ii) de la letra a) y en la letra b), equipos de trabajo específicos que
cumplan lo dispuesto en el punto 3 del Anexo I que, puestos ya a disposición de
los trabajadores en la empresa o establecimiento el 5 de diciembre de 1998,
satisfagan las disposiciones mínimas previstas en el Anexo I a más tardar cuatro
años después de dicha fecha.”"
10. Con arreglo al artículo 2, apartado 1, párrafo primero, de la Directiva
95/63:
"Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias
y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente
Directiva antes del 5 de diciembre de 1998. Informarán de ello inmediatamente a
la Comisión."
11. Conforme al artículo 191, apartado 2, segunda frase, del Tratado CE
(actualmente artículo 254 CE, apartado 2, segunda frase), la Directiva 95/63
entró en vigor el 19 de enero de 1996.
Normativa nacional
12. La disposición transitoria única, apartado 1, del Real Decreto, que entró en
vigor el 27 de agosto de 1997, dispone:
"Disposición transitoria única. Adaptación de equipos de trabajo.
1. Los equipos de trabajo, que en la fecha de entrada en vigor de este Real
Decreto estuvieran a disposición de los trabajadores en la empresa o centro de
trabajo, deberán ajustarse a los requisitos establecidos en el apartado 1 del
anexo I en el plazo de doce meses desde la citada entrada en vigor.
No obstante, cuando en determinados sectores por situaciones específicas
objetivas de sus equipos de trabajo suficientemente acreditadas no pueda
cumplirse el plazo establecido en el párrafo anterior, la autoridad laboral, a
petición razonada de las organizaciones empresariales más representativas del
sector y previa consulta a las organizaciones sindicales más representativas en
el mismo, podrá autorizar excepcionalmente un Plan de Puesta en Conformidad de
los equipos de trabajo de duración no superior a cinco años, teniendo en cuenta
la gravedad, trascendencia e importancia de la situación objetiva alegada. Dicho
Plan deberá ser presentado a la autoridad laboral en el plazo máximo de nueve
meses desde la entrada en vigor del presente Real Decreto y se resolverá en
plazo no superior a tres meses, teniendo la falta de resolución expresa efecto
desestimatorio.
La aplicación del Plan de Puesta en Conformidad a las empresas afectadas se
efectuará mediante solicitud de las mismas a la autoridad laboral para su
aprobación y deberá especificar la consulta a los representantes de los
trabajadores, la gravedad, trascendencia e importancia de los problemas técnicos
que impiden el cumplimiento del plazo establecido, los detalles de la puesta en
conformidad y las medidas preventivas alternativas que garanticen las adecuadas
condiciones de seguridad y salud de los puestos de trabajo afectados.
[…]"
13. El anexo I, apartado 1, del Real Decreto se corresponde con el anexo I de la
Directiva 89/655 modificada.
Procedimiento administrativo previo
14. Mediante sentencia de 26 de septiembre de 1996, Comisión/España (C-79/95,
Rec. p. I-4679), el Tribunal de Justicia declaró que el Reino de España había
incumplido las obligaciones que le incumbían en virtud del artículo 10, apartado
1, de la Directiva 89/655, al no haber adoptado dentro del plazo señalado las
disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar
cumplimiento a dicha Directiva.
15. En agosto de 1997, las autoridades españolas enviaron a la Comisión el texto
del Real Decreto.
16. Estimando que la disposición transitoria única, apartado 1, del Real Decreto
infringía el artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655, al
establecer un período de adaptación adicional para los equipos de trabajo que ya
estaban a disposición de los trabajadores en la empresa o el establecimiento
antes del 27 de agosto de 1997, la Comisión inició el procedimiento por
incumplimiento previsto en el artículo 226 CE. Tras requerir al Reino de España
para que presentara sus observaciones, la Comisión emitió, el 1 de julio de
2002, un dictamen motivado en el que instaba a dicho Estado miembro a adoptar
las medidas necesarias para atenerse a dicho dictamen en un plazo de dos meses a
partir de su notificación.
17. Al considerar que las observaciones presentadas por el Gobierno español
mostraban que el incumplimiento indicado en el dictamen motivado persistía, la
Comisión decidió interponer el presente recurso.
Sobre el recurso
Alegaciones de las partes
18. La Comisión sostiene que el Reino de España no ha respetado todas las
obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 89/655 modificada, y en
particular de su artículo 4, apartado 1, letra b), por dos razones: en primer
lugar, el Reino de España concedió a las empresas un período de adaptación
adicional de doce meses mediante la disposición transitoria única, apartado 1,
párrafo primero, del Real Decreto; en segundo lugar les otorgó un período
adicional de cinco años que se añade al anterior, en los párrafos segundo,
tercero y cuarto de dicho apartado. No obstante, la Comisión indica que no
insiste en la primera imputación.
19. Según la Comisión, el anexo I, punto 1, párrafo segundo, de la Directiva
89/655 modificada no menciona en ningún momento la posibilidad de aplicar nuevos
plazos de adaptación para determinados equipos que ya estén en servicio.
20. El Gobierno español responde que no ve la necesidad de que la Comisión
mantenga sus imputaciones, puesto que los planes de que se trata dejaron de
tener efectividad el 27 de agosto de 2003, ya que el plazo adicional máximo de
cinco años previsto en los planes de puesta en conformidad había expirado en
dicha fecha.
21. Además, el Gobierno español alega que dichos planes no deben entenderse como
la concesión de un plazo adicional a las empresas españolas para el cumplimiento
de la Directiva 89/655 modificada.
22. En efecto, según dicho Gobierno, la aprobación de los planes de puesta en
conformidad suponía la adopción, por parte de la empresa solicitante, de medidas
de prevención especiales durante el período de adaptación del equipo de trabajo,
medidas que garantizaran a los trabajadores un nivel de seguridad equivalente al
exigido por el Real Decreto, es decir, equivalente al nivel de seguridad exigido
por la citada Directiva.
23. Según el Gobierno español, la base del procedimiento de autorización de los
planes de puesta en conformidad se encuentra también en la observación
preliminar del anexo I del Real Decreto, que es a su vez transcripción literal
de la observación preliminar que figura en el anexo I de la Directiva 89/655
modificada.
Apreciación del Tribunal de Justicia
24. Según jurisprudencia reiterada, la existencia de un incumplimiento debe ser
determinada en función de la situación del Estado miembro afectado tal como ésta
se presentaba al final del plazo fijado en el dictamen motivado y los cambios
ocurridos posteriormente no pueden ser tomados en cuenta por el Tribunal de
Justicia (véanse, en particular, las sentencias de 30 de enero de 2002,
Comisión/Grecia, C-103/00, Rec. p. I-1147, apartado 23, y de 29 de enero de
2004, Comisión/Austria, C-209/02, aún no publicada en la Recopilación, apartado
16). Incluso en el caso de que haya cesado el incumplimiento con posterioridad a
dicho plazo, subsiste un interés en que continúe el procedimiento, que consiste,
en especial, en sentar las bases de la responsabilidad en que un Estado miembro
pueda incurrir en relación con aquellos que poseen derechos afectados por el
mencionado incumplimiento (véanse, en particular, las sentencias de 17 de junio
de 1987, Comisión/Italia, 154/85, Rec. p. 2717, apartado 6, y de 20 de junio de
2002, Comisión/Luxemburgo, C-299/01, Rec. p. I-5899, apartado 11).
25. En el presente asunto, consta que el 1 de septiembre de 2002, fecha del
plazo fijado en el dictamen motivado, el régimen de los planes de puesta en
conformidad aún no había expirado.
26. Por tanto, procede examinar si, en esa fecha, dicho régimen era conforme con
las obligaciones que incumbían al Reino de España en virtud del artículo 4,
apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655 modificada.
27. En virtud del artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655, en
su versión original, los equipos de trabajo que ya estaban a disposición de los
trabajadores el 31 de diciembre de 1992 debían cumplir, a más tardar cuatro años
después de dicha fecha, es decir, el 31 de diciembre de 1996, las disposiciones
mínimas enunciadas en el anexo de la citada Directiva.
28. En consecuencia, según la redacción inicial de la Directiva 89/655, esos
equipos no debían seguir utilizándose a partir del 1 de enero de 1997, a no ser
que fueran conformes con las disposiciones mínimas previstas en el anexo.
29. No obstante, el 19 de enero de 1996, es decir, antes de la fecha mencionada
anteriormente, entró en vigor la Directiva 95/63.
30. La nueva letra c) del artículo 4, apartado 1, de la Directiva 89/655
modificada dispone que, no obstante lo dispuesto en la letra a), inciso ii), y
en la letra b), de dicho artículo, los equipos de trabajo específicos que
cumplan lo dispuesto en el anexo I, punto 3, y que ya estén a disposición de los
trabajadores en la empresa o establecimiento el 5 de diciembre de 1998 deberán
atenerse a las disposiciones mínimas previstas en el anexo I a más tardar cuatro
años después de esa fecha.
31. Pues bien, el recurso de la Comisión debe interpretarse en el sentido de que
sólo se refiere a las hipótesis que no estén comprendidas en la excepción al
artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655 modificada, establecida
en el artículo 4, apartado 1, letra c), de dicha Directiva.
32. Por lo que se refiere a los equipos de trabajo comprendidos en el artículo
4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655 modificada, procede determinar
el alcance del anexo I, punto 1, párrafo segundo, de dicha Directiva.
33. Según dicha norma, las disposiciones mínimas establecidas en el anexo I de
la Directiva 89/655 modificada, en la medida en que se apliquen a equipos de
trabajo que ya estén en servicio, no requieren necesariamente las mismas medidas
que los requisitos fundamentales relativos a los equipos de trabajo nuevos.
34. La norma citada debe interpretarse en el sentido de que también modifica, en
cierta medida, el alcance del artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva
89/655. Como observó la Abogado General en el punto 18 de sus conclusiones,
dicha norma autoriza a los Estados miembros a adoptar disposiciones que permitan
seguir utilizando, incluso después del 31 de diciembre de 1996, los equipos de
trabajo en servicio que, en esencia, no cumplan "necesariamente las mismas"
exigencias que los equipos nuevos.
35. La admisión de los equipos de trabajo que ya se encuentran en servicio debe
apreciarse a la luz de las disposiciones mínimas enumeradas en el anexo I de la
Directiva 89/655 modificada, que les siguen siendo aplicables con arreglo a su
punto 1, párrafo segundo. En la medida en que esta última disposición prevé que,
respecto a dichos equipos, las disposiciones mínimas no requieren necesariamente
las mismas medidas que los requisitos fundamentales relativos a los equipos de
trabajo nuevos, dicha disposición debe interpretarse en el sentido de que
autoriza una elección más amplia entre las soluciones técnicas, siempre que las
medidas adoptadas sean apropiadas para garantizar la protección prevista en
dichas disposiciones.
36. A este respecto debe recordarse que, según jurisprudencia reiterada, por lo
que atañe a la adaptación del ordenamiento jurídico de un Estado miembro a una
directiva, es indispensable que el correspondiente Derecho nacional garantice
efectivamente la plena aplicación de la directiva, que la situación jurídica que
resulta de dicho Derecho sea suficientemente clara y precisa, y que se permita a
los beneficiarios conocer la totalidad de sus derechos y, en su caso, invocarlos
ante los órganos jurisdiccionales nacionales (véanse, en particular, las
sentencias de 23 de marzo de 1995, Comisión/Grecia, C-365/93, Rec. p. I-499,
apartado 9, y de 10 de abril de 2003, Comisión/Italia, C-65/01, Rec. p. I-3655,
apartado 20).
37. En el presente asunto, es cierto que la aplicación de los planes de puesta
en conformidad está supeditada a la existencia de medidas preventivas
alternativas que garanticen las condiciones de seguridad y de salud apropiadas
para los puestos de trabajo de que se trate. No obstante, en este contexto, el
Real Decreto no se refiere a las normas contenidas en el anexo I de la Directiva
89/655 modificada. Sólo la disposición transitoria única, apartado 1, párrafo
primero, del citado Real Decreto se refiere a su anexo I, que se corresponde con
el anexo I de la Directiva 89/655 modificada. Por el contrario, los párrafos
siguientes, que establecen una excepción al párrafo primero y crean el régimen
de los planes de puesta en conformidad, no se refieren al anexo I. Por tanto, el
Real Decreto carece de precisión en relación con la adaptación del Derecho
nacional, en el marco de dicho régimen, a las disposiciones mínimas del anexo I
de la Directiva 89/655 modificada respecto a los equipos de trabajo que ya se
encuentren en servicio.
38. Dado que, por este motivo, la disposición transitoria única, apartado 1,
párrafos segundo y tercero, de dicho Real Decreto no cumple las exigencias
derivadas del artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655
modificada, interpretada en relación con su anexo I, el Reino de España
concedió, de hecho, un período de adaptación adicional para los equipos de
trabajo que ya estaban a disposición de los trabajadores en la empresa o
establecimiento antes del 27 de agosto de 1997.
39. En consecuencia, procede declarar que el Reino de España ha incumplido las
obligaciones que le incumben en virtud del artículo 4, apartado 1, letra b), de
la Directiva 89/655 modificada, al establecer en la disposición transitoria
única, apartado 1, del Real Decreto, por el que se establecen las disposiciones
mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los
equipos de trabajo, un período de adaptación adicional para los equipos de
trabajo que ya estaban a disposición de los trabajadores en la empresa o el
establecimiento antes del 27 de agosto de 1997.
Costas
40. A tenor del artículo 69, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la
parte que pierda el proceso será condenada en costas, si así lo hubiera
solicitado la otra parte. Por haber solicitado la Comisión que se condene en
costas al Reino de España y haber sido desestimados los motivos formulados por
éste, procede condenarle en costas.
En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Segunda) decide:
1) El Reino de España ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud
del artículo 4, apartado 1, letra b), de la Directiva 89/655/CEE del Consejo, de
30 de noviembre de 1989, relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y de
salud para la utilización por los trabajadores en el trabajo de los equipos de
trabajo (segunda Directiva específica con arreglo al apartado 1 del artículo 16
de la Directiva 89/391/CEE), en su versión modificada por la Directiva 95/63/CE
del Consejo, de 5 de diciembre de 1995, al establecer, en la disposición
transitoria única, apartado 1, del Real Decreto n.º 1215/1997, de 18 de julio de
1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud
para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, un período
de adaptación adicional para los equipos de trabajo que ya estaban a disposición
de los trabajadores en la empresa o el establecimiento antes del 27 de agosto de
1997.
2) Condenar en costas al Reino de España.